La música en la escuela
RECURSOS E INTERACCIONES A TRAVÉS DEL JOROPO
Alexánder Lugo
En ningún arte se muestra la dignidad tan patente como en la música, pues
careciendo este arte de materia, dignifica y ennoblece cuanto quiere expresar.
(Goethe)
La música al ser un elemento que provoca placer y que es mayoritariamente
aceptada y disfrutada por docentes y alumnos, debe considerarse como una vía
para la educación integral del niño. La significatividad del lenguaje musical
provoca la validez de los diferentes saberes impartidos en la escuela,
resultando esto en un aprendizaje motivador que potencia la pertinencia y la
evocación de otros saberes. Los diferentes lenguajes que emplea el mundo, van
más allá de los propios de la música, pero se usarán para contribuir al proceso
educativo que tiene que ver con la educación musical y todo aquello que no es
música.
Los aprendizajes serán pertinentes si se tienen en cuenta las capacidades y los
intereses del alumno, relacionados con su momento evolutivo o con sus
habilidades, destrezas o limitaciones.
La educación musical debe verse como un proceso que llevará al niño a describir
y potenciar sus capacidades musicales de tal forma que, al mismo tiempo le
permita comprender y ser crítico con el entorno acústico, artístico y social.
Por otro lado, la música puede ser un recurso y una vía para facilitar la
educación integral del niño.
Conocer la música ayuda a comprender el resto del mundo, sobre todo si se usa la
música como recurso para ello; conocer el mundo a través de la música, ayuda a
comprender la música misma.
Atendiendo al importante papel que la música desempeña en el proceso de
interacción constructiva dentro del aula de clases, así como en la participación
e integración en las actividades socioculturales dentro y fuera del aula, se
propone el desarrollo de una serie de actividades partiendo de la música como
generadora de la interacción y el conocimiento.
La presencia de la música en la escuela, así como de otras actividades
artísticas (cuentos, dramatizaciones, bailes) deben ser espontánea en la rutina
diaria de la escuela. Las diferentes actividades artísticas, al desempeñar un
papel importante en la escuela proporcionan una vía para la educación integral
del niño, los diferentes lenguajes por los que se expresa el arte, hacen
significativos y convalidan los saberes generados en la escuela, resultando todo
esto en un grupo de experiencias motivadoras que potencian la pertinencia y
evocación de otros saberes.
Nuestra experiencia en la promoción del cambio educativo, utilizando como
herramienta fundamental el desarrollo del arte en la escuela, nos ha llevado a
proponer la utilización de las manifestaciones artísticas más típicas de nuestra
tierra en el desempeño del quehacer diario del aula, presentándose de forma
espontánea en todas las ocasiones de la dinámica escolar, convirtiéndose en una
herramienta valiosa en la educación.
El joropo, como genero musical tradicional de Venezuela, representa un
importante elemento en el desarrollo de diversas actividades en la escuela y su
comunidad. Por ejemplo, en el montaje de un joropo en la escuela se introduce al
niño en un mundo mágico y diverso que aborda no sólo la música, sino la danza,
la poesía, las ceremonias, y todo el universo simbólico que entraña, como son
los instrumentos musicales, los adornos, la vestimenta, organización del baile,
la improvisación de los cantos, el contrapunteo, los platos típicos, los relatos
históricos, el desplazamiento geográfico, el estudio del paisaje, etc. Cada
participante creará la forma de expresarse artísticamente.
En este trabajo mostraremos principalmente el desplazamiento del joropo por la
geografía venezolana, junto con el análisis de sus principales elementos. La
música, con sus diferentes estilos: golpe y pasaje; la poesía: coplas y corríos;
el baile, con sus figuras principales: valsiao, escobillao, toriao y zapatiao.
Adicionalmente, daremos una lista de temas y áreas de interés que se pueden
abordar con el desarrollo del mismo.
Es importante señalar aquí el carácter social de la música. Su presencia esta
siempre relacionada con determinado acto público en el que se participa de su
ritual y se colabora en su celebración. En las fiestas religiosas, en ceremonias
guerreras y en los festejos populares, la música interviene ya como animadora,
ya como conductora de la danza.
La música, presenta muy variadas manifestaciones (desde el rítmico batir de
palmas improvisado en los festejos populares hasta las filigranas y
refinamientos de la música cortesana), ha sido y es la fiel compañera de los
actos más significativos del vivir cotidiano (bodas, fiestas, juegos,
espectáculos, banquetes, danzas, etc.).
Ya se trate, en fin, de los cantos que acompañan el trabajo, de las canciones de
cuna o de los aires de la danza, hallamos en todas sus manifestaciones el
denominador común de su utilidad inmediata. El universo folklórico –como hacen
notar la mayoría de los especialistas– está ligado a la satisfacción de
determinadas necesidades cotidianas de índole familiar o de un ámbito social,
circunscrito a un área territorial no muy extensa, que se concreta a lo que se
puede designar como “unidad demográfica”.
El estudio del arte y de la música popular es empleado como instrumento de
conocimiento sociológico con el cual desentrañar formas de vida, costumbres,
tradiciones y creencias, que constituyen vivencias peculiares de los pueblos,
pero sin la pretensión de hacer trascender de sus fundamentales manifestaciones
unas conclusiones de orden ético y estético dictadas la mayoría de las veces por
ilusiones de corte romántico, raramente asentadas en comprobaciones de orden
científico. En suma, al margen de las calidades de orden estético que con
frecuencia encontramos en las creaciones de inspiración popular, y que sin duda
contienen, se estima hoy que el valor de la música popular y folklórica radica
en su condición de documento sociológico.
En el estudio del joropo nos encontramos con una serie de temas que pueden
utilizarse para estos fines y que se pueden adaptar a diferentes tópicos de la
enseñanza. Hay cantos con intención moralizadora, fábulas que aparecen en forma
de corrido, leyendas que mencionan animales y plantas venezolanas, músicas,
diversiones, danzas, recetas de cocinas y yerbas medicinales.
El estudio de nuestro folklore, por parte de los niños, así como el conocimiento
de las tradiciones van conformando su historia y memoria de lo vivido,
constituyéndose en su acervo, donde lo social tendrá predominio en esa
constitución del hombre como sujeto, partiendo de esa conformación, el niño
construirá, creará, comprenderá y comunicará.
Esta herramienta la desarrollaremos en combinación con las otras áreas del plan
de estudio, principalmente el área de las ciencias sociales, historia,
geografía, conjuntamente con el lenguaje y estudios de la naturaleza.
Desarrollo
Desplazamiento geográfico del joropo, la poesía, la danza, clasificación, temas
de interés.
El joropo venezolano, es una expresión auténtica de la cultura de nuestro
pueblo, es la puesta en escena de la fiesta de mayor arraigo y belleza con que
cuenta nuestro país en su infinito mundo de creaciones esenciales. Pero
fundamentalmente es raíz de un canto, recio e improvisado; es música tradicional
o de autores respetuosos de su forma popular; y es baile de parejas que
enriquecen con sus cuatro figuras fundamentales: el valsiao, el toriao, el
escobillao y el zapatiao; el festejo de todos los joropos (bailes) que se
ofrecen en su amplio espectro geográfico (Salazar).
El joropo, nacido en los valles mirandinos y aragueños, se desplaza por casi
toda la geografía nacional en un recorrido festivo y cunavichero, que llega a
abordar un amplio espacio del paisaje venezolano.
Desde esas fértiles y hermosas tierras de la región centro norte del país, para
nuestro estudio definido simplemente como región central: Miranda, Aragua,
conjuntamente con el estado Carabobo, empieza el joropo su aventura expeditiva,
a lomo de bestias, en ocasiones, en piraguas y canoas, por momentos, a pie, por
trochas y caminos, las más de las veces.
El hombre en su eterna búsqueda, en sus constantes andanzas, en sus frecuentes
desplazamientos, lleva consigo sus canciones y leyendas, lo acompañan la copla y
la melodía da la tierra, éstas se van mezclando en los cruces de los caminos, se
enriquecen al contacto con otros pueblos, con otros hombres, con los paisajes
que descubre, se engalana con los ojos de la mujer hallada, y se endulza con sus
besos; como cuando le canta:
Tenías que ser llanera
buena moza y lisonjera
como flor de manirito
que perfuma donde quiera
por el talle tan bonito
de tu cuerpo de palmera
(Luis Cruz “Tenías que ser llanera”)
De los valles centrales salió un día, y en busca de un mejor vivir se detiene
primeramente en tierras próximas y de igual riqueza, los valles de Orituco en el
estado Guárico, es su primera estación en tierras llaneras, aquellas donde el
joropo crecerá liberto, cimarrón, fiestero, enamorado, componedor de coplas como
Quevedo, madrugador y faenero, peón de hacienda, arriero, puntero de la sabana,
poeta de las estrellas, enraizándose en la tierra, sintiéndola en las venas:
Y el canto de las soisola
va acompañando al llanero
que como el viento ligero
va cantando la chipola.
(Juan Ramón Barrios en su joropo “Chaparralito”)
Asimismo, el joropo es individualista, prepotente y mamador de gallo, su buen
humor no es casual, pues obedece a la dureza que debe enfrentar y vencer con
frecuencia el campesino en su constante devenir:
Sobre los llanos la palma
sobre la palma los cielos
sobre mi caballo yo
y sobre yo mi sombrero.
(Rec. de L.F. Ramón y Rivera)
El canto a la mujer, estará presente de manera constante en la poética del
joropo, sobre todo cuando toma terreno, desde el centro, hacia la selva, por los
pueblos llaneros, con su gente trabajadora y fiestera, que como los define Simón
Díaz, será, “llanerazo, parrandero, enamorado, coleador de besos en la sabana,
matajey de los chaparros, turupial de los mangos de Apure, pavón de Guariquito,
garzón de Barinas, arroz con leche de Acarigua, y alma de los compositores
llaneros”, (referencia en el disco Golpe y Pasaje).
Antes de proseguir, clasificaremos al joropo según el lugar o zona de difusión y
proyección. Así tenemos en primer lugar, y por ser el sitio de origen, al joropo
central: Aragua y Miranda principalmente, y algo del Distrito Federal y
Carabobo. Este joropo es llamado también Golpe tuyero. Debido a su origen en los
valles del Tuy. Luego encontramos el joropo llanero: Guárico, Cojedes,
Portuguesa, Barinas y Apure. Desplazándonos hacia el sur, y en los límites con
Apure, en el mismo curso delOrinoco, entramos en territorio del estado Bolívar,
allí se originó el joropo guayanés, también llamado seis guayanés. Subiendo
hacia el norte nos detendremos en las costas del estado Sucre y del estado Nueva
Esparta, allí se formó un joropo con características andaluzas por sus giros
melódicos y sus cadencias armónicas, como es el joropo oriental o golpe con
estribillo. De vuelta al centro del país y más propiamente en la región Centro
Occidental: estados Lara y Yaracuy, encontramos un joropo muy peculiar que posee
en su estructura formal la alternancia del solista con el coro o estribillo, que
generalmente se canta a dos voces. Este tipo de joropo es conocido como golpe
tocuyano, por ser en el Tocuyo estado Lara, donde se difunde y desarrolla con
mayor fuerza, también se denomina golpe larense.
Ateniéndonos al recorrido emprendido por el joropo en nuestra geografía,
finalmente nos detendremos en dos zonas del país, donde el joropo encuentra
acogida y expresión, la región de Los Andes, con sus estados: Trujillo, Mérida y
Táchira, aunque no posee una denominación particular este joropo está
emparentado con el de la región llanera, de la cual es limítrofe, pero sin su
vitalidad rítmica, siendo un movimiento más bien moderado y tranquilo, propio de
la región andina. Y por último el joropo que se hace en la ciudad capital,
Caracas, que es un género musical de autor, generalmente académico, orquestado o
escrito para diferentes combinaciones de ensambles, que por lo general mantienen
la estructura del joropo llanero.
Según está clasificación, desde el punto de vista geográfico, y su recorrido por
Venezuela, está representado el joropo en la Tabla 1.
Como señalamos al principio, el joropo había nacido en la Región Central de
Venezuela, específicamente en los hermosos valles del Tuy y de Aragua, sus
orígenes se remontan a la llegada de los españoles al Nuevo Mundo, a partir de
esa época se introduce un ritmo español conocido como FANDANGO, el cual va a dar
origen a diferentes tipos de bailes criollos en toda la Iberoamérica, así
encontramos en México el jarabe tapatío, en Perú la zambacueca, en Chile la
cueca, y en Venezuela el joropo. Los europeos llegados a las costas de Venezuela
interpretaban en sus jolgorios un tipo de música conocida como Fandango, el cual
era interpretado como una especie de Suite de diferentes piezas cortas que se
ejecutaban para ser bailadas.
Esos ritmos se popularizan en el país a finales del siglo XVIII, y son
ejecutados en diferentes instrumentos europeos, como las bandurrias, las
vihuelas, las mandoras, el arpa clásica y el clavecín. Estos bailes eran
montados en las grandes haciendan de cacao, principal producto de la economía
venezolana de esos tiempos. Estas haciendas estaban ubicadas en las afueras de
la ciudad de Caracas, especialmente en los valles mirandinos y aragueños.
Existen algunas versiones de investigadores y etnomusicólogos, que mencionan la
forma como fue aprendido el fandango por los criollos de nuestra tierra,
principalmente peones de esas haciendas, que presenciaban las veladas de los
hacendados, amenizadas principalmente por los bailes de fandangos, los cuales
fueron aprendidos de oído y luego transportados a instrumentos propios como el
arpa criolla o la bandola. Lo cierto es que a raíz de la presencia de una música
nueva y una danza muy florida, nace un aire musical típicamente venezolano y que
se extenderá por toda la geografía nacional, que va a identificarnos como
nación: la música del JOROPO.
El joropo, como género musical, posee características propias que lo destacan de
cualquier otro ritmo conocido, su conformación es típicamente mestiza poseyendo,
además de los elementos ibéricos, el aporte criollo en su ritmo y sus melodías,
en sus letras descriptivas y de rico contenido poético, de sus danzas con
predominio de las figuras elegantes pero altaneras y respondonas. De acuerdo a
la zona o región donde se siembre el joropo como música típica, se crearán
diferentes estilos de interpretarlo y modo de llamar a los toques.
Es importante señalar el término musical GOLPE, el cual le da nombre a varios
tipos de joropos, en muchas regiones venezolanas. En diferentes sitios se
escucha, para solicitar la interpretación de un joropo, pedirle a los músicos
“tóquense un golpe”, o también estos mismos presentar sus joropos como golpe, y
esto influirá incluso en su denominación. Así tendremos: golpe tuyero, golpe con
estribillo, golpe tocuyano, golpe de arpa, golpe patricio. El golpe como género
musical alude a una forma ingeniosa y oportuna de ejecutar o cantar un trozo
musical, generalmente con características virtuosísticas por parte de los
interpretes o ejecuntantes. Podríamos decir que es la parte más difícil y
brillante de la ejecución musical.
Por otro lado encontramos el término musical PASAJE, también aplicado a varios
tipos de joropos o partes de éste, que generalmente forma parte de una forma más
larga dentro de la estructural del joropo. Así encontramos que el pasaje es la
primera parte de la revuelta, junto con el yaguaso, la guabina y la marisela.
Pero el pasaje puede ser también una pieza sola, que se interpreta completa,
como tema suelto, diferenciándose del pasaje de la revuelta en que es mucho más
breve y de pocos cambios tonales.
Estos dos tipos o estilos dentro del joropo, el golpe y el pasaje, serán los más
importantes, y no deben confundirse para tener claro cuando sé esta frente a uno
u otro, tal como dice la copla popular:
Eso yo se lo aseguro
compañero amigo mío
pasaje no es como golpe
ni que lo toquen corrío.
(Rec. de L. F. Ramón y Rivera)
A partir de esta aclaratoria comenzamos nuestro recorrido por Venezuela en
compañía del joropo. En primer lugar señalaremos la denominación o TIPO DE
JOROPO, luego la REGIÓN y sus zonas de mayor difusión, enseguida los
INSTRUMENTOS que intervienen, y por último la CLASIFICACIÓN y las
características musicales.
Joropo central o golpe tuyero
Región Central: Miranda, Aragua, Carabobo, y parte del Distrito Federal.
Instrumentos: arpa de cuerdas de metal y nylon, maracas (es el único que no
utiliza el cuatro acompañante).
Características: la presencia del arpa tuyera, con sus cuerdas combinadas de
metal para los agudos o primas y de tripa o nylon para los bordones o bajos. Esa
combinación tímbrica, junto con la punzante melodía de las primas, con su
brillante sonoridad, que nos recuerda al clavecín traído por los europeos;
además del bordoneo, con una complejidad rítmica producto del descuadre o
independencia de la mano derecha que toca las primas, ese fabulosa polirritmia
heredada quizás del mundo sonoro africano, se combina con el floreo de las
maracas y el canto del mismo que las ejecuta. En adelante aquel fandango
reposado se transformaría en una forma popular venezolana, donde se entreveran
en el arpa, el tipleteo de la región aguda, los tenoretes de la región media, y
el bordoneo propio de los bajos.
Hoy conocemos entre otras variantes de este joropo central: golpes, resbalosas,
pajarillos, yaguazos, pasajes, guabinas, revueltas y hornadas.
El golpe “la resbalosa”
es un golpe mirandino
que riega por los caminos
estas coplas cariñosas
bajo el cielo mirandino
en la más humilde choza
el golpe “la resbalosa”
es un joropo muy fino
(Mario Díaz en “la Resbalosa”)
Joropo llanero
Región Llanera: Guárico, Cojedes, Portuguesa, Barinas y Apure.
Instrumentos: arpa, cuerdas de nylon, cuatro, maracas, también se interpreta con
bandola llanera de cuatro cuerdas, la cual sustituye al arpa.
Características: de los valles del Tuy y de Aragua, partió nuestro joropo hacia
los valles de Orituco, encrucijada de los llanos centrales guariqueños. De allí
como potro cimarrón se extiende hacia la llanura de occidente cuando apenas
comenzaba el desarrollo de nuestra ganadería.
En los llanos occidentales, bandola y arpa compiten por la supremacía en el
gusto popular. Las cuatro cuerdas de la bandola llanera, en lugar de las ocho
asimiladas por la bandola central y oriental, requirieron de un desarrollo
técnico propio para lograr simultáneamente el tipleteo y el bordoneo,
característico del arpa, a través del uso de la pajuela y la uña del interprete.
Así en nuestros llanos se cabalgan múltiples y variados joropos, tanto en
aquellas formas primigenias –presentes en el galerón, el pajarillo y el numerao–
como en las nuevas invenciones aportadas por nuestros creadores populares a
partir de temas inscritos en el anonimato, pero que sirvieron de base para
propiciar una tradición en la diversidad de dichas formas. Entre tantas
variantes cabe mencionar: zumba que zumba, periquera, guacharaca, gabán,
gavilán, seis por derecho, carnaval, quirpa, sanrafael, catira, pasaje, corrío,
paloma, chipola, merecure, cunavichero y quitapesares.
Cada uno de estos joropos nacidos en nuestros llanos, conserva historias y
leyendas de tal hermosura, que merecería capítulo aparte como contribución a la
memoria musical de nuestro pueblo, de su arte y sus aconteceres.
En los llanos del Arauca colombiano el joropo incorpora el requinto, el cuatro y
la carraca; a veces el violín va a sustituir al requinto, pero con el tiempo
entra en desuso y poco a poco –ya en nuestra época– el arpa toma posesión de los
llanos comunes, desplazando en Colombia al requinto e incorporando a nuestra
bandola.
Cantaclaro maraquero
canta los amores míos
en la voz de los corríos
y el joropo del llanero.
Alma y luz de mis canciones
en mis notas se destacan
el reír de las maracas
y del arpa los bordones.
(“Amalia” de Francisco de Paula Aguirre y Leoncio Martínez)
Golpe larense o golpe tocuyano
Region Centro Occidental: Lara y Yaracuy.
Instrumentos: cuatro, cinco, cinco y medio, seis, tambora golpera, maracas.
Características: fija, sino a la inspiración de sus autores. Por lo general
están construidos sobre dos. En el Occidente del país, el joropo adquiere una
forma genuina denominada golpe con la participación de una batería de
instrumentos de cuerdas: cuatro, cinco y seis larenses, acompañados de tambora
golpera y maracas, que sirven de base para los cantos, los cuales son
interpretados a dúo y alternados entre varios coros participantes. A diferencia
de otros joropos tradicionales del país, los golpes larenses no obedecen a una
estructura armónica partes musicales y coros (dúos) configuran un genuino canto
antifonal.
Los golpes larenses o golpes tocuyanos, son un tipo de joropo típico del estado
Lara, y de la región Centro Occidental, se cultiva también en otros estados
vecinos, genero musical cantado, generalmente a dos voces, alternado entre
varios coros, se ejecuta con instrumentos de cuerdas, acompañados por la tambora
y las maracas.
Reúnen mayor variedad de melodías y hay algunos que tienen una secuencia
armónica libre. Los de estructura formal usan un pequeño estribillo, del cual
generalmente proviene el nombre de la pieza, para cerrar el período musical y
comenzar el interludio instrumental.
El golpe larense es una de las formas diferentes del golpe, que tiene estribillo
y se conoce también como golpe tocuyano. Además de la estructura distinta que
determina el uso del estribillo, es bueno saber que al golpe larense lo
distingue el hecho de que se canta alternando solista y coro, y que además,
muchas veces los cantores se acoplan realizando bonitos dúos en terceras o
sextas. Sus distintos caracteres lo vinculan, también, con otros cantos como los
tonos y décimas, enmarcados dentro de lo que se puede definir como un rico y
singular cancionero larense.
Joropo guyanés o seis guayanés
Región Guayanesa, estado Bolívar.
Instrumentos: bandola guayanesa de ocho cuerdas, bandolín (mandolina), cuatro,
maracas.
Características: de los llanos partió un día nuestro joropo tomando la ruta del
río Apure y del Orinoco para llegar a las tierras de Guayana y del Oriente
venezolano.
La riqueza del joropo nacional se hace presente en el Oriente venezolano a
través de las variantes: zumba que zumba (en modo mayor), sabana blanca, catira,
golpe de arpa, llabajero, mediadiana y golpe con estribillo.
En esta región el bandolín y la bandola oriental (de ocho cuerdas) sustituyeron
al arpa como instrumento melódico. En la región de Guayana encontramos tanto las
variantes del joropo oriental, como las de los llanos occidentales del país. El
curso fluvial del Arauca y del Apure y su natural comunicación con el Orinoco
llevó consigo a los hombres y sus cantos, y con ellos los joropos del llano que
se asentaron en tierra guayanesa para lograr, a partir del bandolín y de la
bandola guayanesa de ocho cuerdas, interesantes variantes, tales como: josa,
manzanares, seis guayanés, mocho hernández, golpe de arpa, burra, golpe
patricio, llabajero, cacho y zumba que zumba. Este tipo de joropo se ejecuta
también con cuatro, bandolín, bandola guayanesa, y maracas.
San Rafael se fue a pescar
en aguas del Orinoco
a los tres dias apareció
con cincuenta morocotos
quince fueron para él
y el resto para nosotros.
(Rec. de Serenata Guayanesa)
Joropo oriental: golpe y estribillo
Región Oriental: Sucre y Nueva Esparta.
Instrumentos: bandolín, bandola oriental, cuatro, cuereta o acordeón, tambora.
Características: en la costa de Sucre se han incorporado la cuereta o acordeón,
para el fraseo melódico y la tambora como percusión, ambos integrados a la
ejecución del golpe con estribillo. Este último está compuesto de dos partes: la
una con un tema libre y reposado por caracterizar a una forma valseada de tres
tiempos, y la segunda, en la trama rítmica de 6x8 que permite la improvisación
virtuosa de los instrumentos melódicos y del canto sobre un esquema armónico
fijo repetitivo.
Salí ayer de Cariaco
con ganas de parrandear
a canta golpe-estribillo
en Campoma y Ceresal
(Rec. de Serenata Guayanesa)
En Caracas, y a partir de 1870 se creó un movimiento nacionalista que se
manifestó por la creación de música venezolana para piano, orquestas clásicas,
orquestas de baile y bandas de conciertos. Allí destacan como compositores de
joropo para piano: Teresa Carreño, Federico Vollmer y Ramón Delgado Palacios.
Desde esa época comienza el auge popular ya en el ámbito nacional de los joropos
como tema nacional, con predominio de las retretas y recitales de pianistas, así
como una costumbre que se extendió por todo el país como es la de terminar los
bailes familiares con música de joropo. Quizás por ser Caracas el sitio de
Venezuela donde por primera vez el estudio de la música se sistematiza, la
música tuvo un crecimiento importante, a partir del auge de las academias y las
escuelas especialistas, donde se dio origen a un joropo de autor, muy bien
elaborado, de varias partes y escrito principalmente para intérpretes virtuosos
y grupos orquestales. Esto posibilitó el ambiente para la popularización de un
joropo de concierto, entre los que destacan aquellos escritos por compositores
de la talla de Sebastián Díaz Peña, autor de La Marisela; Francisco de Paula
Aguirre, con su tema Amalia; Carlos Bonett y el Quitapesares; Moisés Moleiro y
su Joropo de concierto para piano; y Pedro Elías Gutiérrez con el Alma Llanera,
tema original de una zarzuela caraqueña estrenada en Caracas en 1914.
Recorrido musical del joropo por la geografía venezolana
La poesía en el Joropo
Yo nací en los mismos llanos
y me llamo Ladislao
soy un turupial puel' pico
y un tigre por lo pintao'
Yo soy mas bravo que un toro
y mas ágil que un venao'
yo me resbalo en lo seco
y me paro en lo mojao'
(Corrío anónimo)
En la música del joropo con sus diferentes variantes, encontramos una poesía
popular de una gran riqueza tanto de contenido como en la expresión poética
misma. Esta puede ser de autor conocido, generalmente el propio cantor, o algún
autor específico. Puede también pertenecer a la creación popular, sin autor
conocido, la cual se va aprendiendo de generación en generación.
Esta poética generalmente le canta a la propia vida del campesino, a sus faenas,
al ambiente, a la mujer amada, o a las virtudes o capacidades del cantor, muchas
veces engrandecidas, cuando es retado por otro en un contrapunteo, que es una
forma de canto en parejas.
Desde el punto de vista formal, o de estructura métrica, la mayoría de los
joropos utilizan únicamente dos formas poéticas: la copla y el corrido.
La copla es una composición poética compuesta por cuatro versos generalmente
octosílabos, y que en la forma del joropo adquieren características propias,
debido a las repeticiones de frases, o a la introducción de gritos, o
interjecciones, que le dan consistencia rítmica a los cantos.
Aunque en su forma de cuarteta es lo común, las coplas pueden presentarse
también en versos octosílabos que riman el primer verso con el cuarto; y el
segundo con el tercero, como generalmente se presenta en los pasajes y los
golpes:
Quintín Duarte y Salvador
en sus mejores momentos
de Ocumare a Barlovento
la cantaron con amor.
(Mario Díaz en La Resbalosa)
La otra manera de presentarse la copla en los cantos del joropo, es en la forma
estrófica denominada serventensio, allí riman el primer verso con el tercero, y
el segundo con el cuarto:
Amores de mis amores
del llano tienen que ser
los potros bien corredores
la guitarra y la mujer.
(Corrío anónimo)
Una forma frecuentemente encontrado en las cantas de joropo es la forma de
corrido, emparentada con la glosa y el romance llegados de España, la cual
adquiere un tinte local en las voces de los copleros y en las vivencias del
hombre de los valles centrales, en las del llanero, en las costumbres del
oriental, o del guaro de tierras occidentales. Así, por ejemplo, el corrido
siendo una modalidad del romance español tradicional, asume características
propias en contacto con la música venezolana, por lo que se cantan en forma de
CORRIO buena parte de los ritmos nacionales, encontrando hermosos corríos que
relatan diferentes aspectos de la vida nacional, así encontramos el fabuloso
corrío de los animales, que nos narra las antiguas fábulas de animales en verso.
El compositor caraqueño Eduardo Serrano, nos da un buen ejemplo en su copla-corrío
denominada Arpa:
Arpa...! arpa...!
la novia de las revueltas
y el corazón del yaguazo
no hay pueblo como mi pueblo
ni río como mi río
ni un cantar que diga tanto
como el cantar del corrío.
La canta o copla encabeza muchas especies antiguas destinadas al canto, como el
romance, que ya señalamos. También las tradiciones venezolanas ofrecen
innumerables temas de composición: la vida de antaño, costumbres de navidad y
otras, es importante y una herramienta significativa para la enseñanza de la
historia en las escuelas, los diferentes corríos que nos narran la historia de
Venezuela o de algunos de sus personajes destacados:
Si el Libertador viniera
a este mundo idealista
viera por su propia vista
las ruinas de Venezuela.
En San Pedro Alejandrino
murió el padre de la patria
aquel que nació en Caracas
fue obra de su destino
pero le dejó el camino
a la rica Venezuela
para que todos tuvieran
derecho de trabajar
hoy tienen que proclamar
si el Libertador viniera.
(Rec. L.F. Ramon y Rivera)
La poesía del joropo, ofrece una muestra de cómo se canta en las tierras de
nuestro país, con repeticiones, agregados, deformación de la estructura y giros
y vocablos en desuso.
Las danzas del joropo
todo el que baila le da
con la punta del talón
llevando en su corazón
lo más hondo del compás.
(Mario Díaz)
Como danza coreográfica, o más bien como baile de parejas, el joropo logra
imponerse de forma espontanea y libre. A tal punto que en muchos sitios del país
para mencionar una fiesta se denomina joropo. Esto es significativo, ya que el
joropo en su estructura rítmica posee un compás de 3x4 y de 6x8, lo cual
dificulta el aprendizaje de la rítmica y el sentido de la pulsación métrica.
Cosa que no pasa con aquellas danzas en compás binario, 2x4 o 4x4, de
indiscutible mayor facilidad danzística, como son el bambuco y la polka entre
otros.
En los diferentes sitios de la geografía nacional por donde el joropo se pasea
encontramos diversas maneras de bailarlo. Serán en total cinco formas distintas,
atendiendo a la clasificación de Ramón y Rivera (1953) en que responde a cinco
regiones mencionadas en su recorrido.
1. En la Región Central se conservan tres figuras básicas: valsiao, escobillao y
zapataeao. El baile comienza con un saludo que ejecutan las parejas realizando
un recorrido inicial alrededor del salón, tomados de la mano. El valsiao es la
figura con que se da inicio al baile, su nombre y manera de danzar provienen de
la influencia del vals en nuestros campos. El valsiao es la figura en que todas
las parejas coinciden cuando comienza el baile. Luego viene el escobillao que
debe su nombre a la semejanza del baile al mover los pies a la manera de la
escoba, de derecha a izquierda y viceversa. En el zapateao se destaca la
destreza de los bailadores, aquí las parejas se sueltan para lucirse más en el
baile, aunque hay algunos casos donde el hombre sigue sujetando a la mujer
mientras ambos zapatean.
2. En la Región de los Llanos se destacan además de las tres figuras mencionadas
antes: valsiao, escobillao y zapateao, la figura del toriao, que se realiza
cuando el hombre suelta a su pareja e imita una suerte de toreo con la mujer,
otros lo ejecutan haciendo un esguince o engaño hacia la derecha y la izquierda,
como queriendo darle la vuelta a su compañera sin realmente completarla. Ramón y
Rivera señala que en este paso el hombre utiliza un pañuelo con el que realiza
un movimiento como si toreara a la mujer, en todo caso es una figura de mucho
lucimiento por parte de los participantes. Todas estas figuras que se realizan
en la región llanera la ejecutan las parejas siempre asidas de las manos.
3. En la Región de Guayana las formas de bailar el joropo tienen parentesco con
las ejecutadas en los Llanos y en la Región Oriental. La forma de baile más
común de esta región es el estribillo cotorreo llamado también golpe de burra,
cuando se interpreta en tono mayor. Acá las parejas en determinado momento se
sueltan para crear figuras de galanteo produciéndose así una hermosa persecución
pícara, dada entre el hombre y la mujer. Como bailes de influencia llanera en
Guayana se destacan: la josa, que es un corrío en tono menor; mocho hernández,
equivalente a la periquera llanera; golpe patricio, similar al gabán; zumba que
zumba y cacho. También en Guayana se arraigaron unos joropos propios de la
Región Oriental como manzanares, llabajero, y burra que es un estribillo
callejero en modo mayor.
4. En la Región Oriental se baila preferentemente el golpe y estribillo. Aunque
el primero es a tres tiempos y el estribillo es en 6x8, marcando con los pies
una especie de escobillao continuo, con piernas firmes y cuerpo erguido. Es en
este estribillo que el baile se trama y el escobillao adquiere mayor vigor,
combinando con medias vueltas y con vueltas enteras, hacia la derecha y la
izquierda, de acuerdo con la destreza de los bailadores.
5. En la Región Centro Occidental se baila principalmente el golpe y el seis
figuriao, ambas son herencias de las figuras de tamunangue. Su ejecución encaja
dentro del valsiao, pero realizando movimientos más amplios, en redondo, y con
expresiones más alegres y picaras, propias de sus bailadores y del carácter
jocoso da estas danzas. Seis figuriao (seis por ocho o seis corrido), es una
danza ejecutada por seis bailarines agrupados en tres parejas, que se entrelazan
realizando diferentes figuras: valse, paseo, floreo, cadena, figuriao, enredo y
desenredo.
En el folleto Venezuela es Música el autor Rafael Salazar, presenta su propuesta
de clasificación del joropo:
De estructura fija
- El seis y sus variantes: por derecho, numerao, pajarillo, media diana,
figureao, estribillo, perreao, guayanés
De formas variadas
- Zumba que zumba: periquera, carnaval, quirpa, nuevo callao, guacharaca
llanera, guacharaca oriental, cacho, san rafael, catira, gabán, corrío, paloma,
gavilán, guayabo, cari-cari, quitapesares, yaguazo, revuelta, llabajero, golpe
de arpa, sabana blanca, chipola, merecure, caracolas, cunavichero,
privarresuello, galerón, josa, manzanares, mochohernandez.
De estructura libre con dos formas
- Variadas: golpe patricio, golpe central, joropo oriental, golpe larense,
entreverao.
- Combinadas: golpe y estribillo.
Recomendaciones prácticas y experiencias
Vincular el estudio del joropo venezolano, a través de sus diferentes
manifestaciones: música, baile, canto, poesía, etc., y el recorrido emprendido
en su desplazamiento por Venezuela, con el programa de estudio de educación
básica I y II etapa, y a su vez conectarlo con los ejes transversales: valores,
lenguaje, trabajo, desarrollo del pensamiento, y ambiente.
Diseñar y validar un conjunto de actividades para ser desarrolladas dentro del
aula de clases, de tal manera que promuevan la reflexión individual y grupal,
todo esto planteado en una atmósfera de expresión artística, en continuidad
cultural con el acervo y las particularidades de los alumnos.
En nuestra experiencia como promotor del cambio educativo, buscamos que los
alumnos se involucren en la construcción de nociones y referentes que los
conecten con la comprensión de su realidad social inmediata.
En ese sentido, se han desarrollado un grupo de actividades, dentro y fuera del
aula, buscando aportar elementos necesarios para propiciar en los alumnos la
demanda de otros niveles de información por medio de la interacción y el
intercambio constante, todo lo cual tiene que ver directamente con el acervo de
cada niño.
Las diferentes actividades artísticas desarrolladas, con énfasis en las
experiencias musicales, como son: rondas y canciones, juegos, ejecución
instrumental, danzas, grupos instrumentales, etc., abordan diferentes aspectos
relacionados con las diferentes áreas de estudio y el desarrollo de una
educación para la vida.
Dentro de esta perspectiva surge la creación de La Orquesta Infantil de
Etnomúsica Venezolana OIDEV, eje central de la línea de investigación en arte y
estética, que coordinamos desde Fundatebas, la cual plantea una propuesta de
cambio educativo a través del desarrollo del arte y la actividad artística en
general, como recurso pedagógico en las escuelas.
Este Proyecto (la OIDEV) persigue la investigación, estudio y proyección de la
música autóctona venezolana, en su contexto social y cultural y su uso como
recurso didáctico en la educación básica, y surge debido al poco conocimiento y
difusión de nuestra música autóctona, en especial la música aborigen y la música
venezolana de ascendencia africana, así como la peligrosa deformación de estos
géneros, lo cual puede conducir a su eventual desaparición.
Investigaciones anteriores del Centro de Investigaciones Educativas TEBAS, en la
educación venezolana, (ver Esté, 1996) han arrojado, entre otros resultados, que
la música más típica de nuestro país, su folklore y tradiciones más puras, son
desconocidos por los alumnos de las escuelas estudiadas y lo que es más grave,
existe muy poco conocimiento de nuestra música autóctona por parte de maestros y
especialistas en música, lo que dificulta su difusión y desarrollo en el nivel
escolar.
Este desconocimiento y por ende, poco entendimiento de la música venezolana,
genera en los niños un deterioro ético en su condición de sujeto por la poca
claridad que se tiene en los aspectos básicos principales que nos definen como
nación, así como en nuestras raíces y acervo cultural.
El objetivo fundamental de la educación venezolana debe ser el rescate del
venezolano en su condición histórica, social, biológica y ecológica, ya que
únicamente así podrá constituirse en ciudadano efectivo dentro de una democracia
asumida como participación, donde el hombre se verifique como sujeto capaz de
comprender, conocer, crear, concebir empresas y realizarlas. En este marco nace
la Orquesta Infantil de Etnomúsica Venezolana (OIDEV), cuyos objetivos son,
entre otros:
- Desarrollar el estudio de la música, como parte del área de educación
estética, en la escuela básica, en su contexto social y cultural.
- Rescatar y difundir las tradiciones musicales más puras de nuestro país, para
provecho y disfrute de los niños venezolanos en edad escolar.
- Proyectar, en la población infantil venezolana las manifestaciones más típicas
de nuestra música con énfasis en la música aborigen y afrovenezolana, por ser
las más puras y sensibles de deformación, así como desconocidas por alumnos y
maestros.
- Investigar y darle expansión al desarrollo de nuestras raíces culturales,
aquellas que nos definen como nación, en todos los aspectos socioculturales.
- Recuperar y compilar la música étnica venezolana, por medio de su
transcripción musical, interpretación y grabación, preservando su sonoridad y
contexto cultural.
- Conformar una Orquesta Infantil de 200 ejecutantes, que centre su repertorio
en la música autóctona venezolana.
En el repertorio de la OIDEV, se trabajan una serie de géneros que ocupan gran
parte del territorio nacional, como son:
Estado Miranda: quichimba, mina, parranda, culo e´ puya, quitiplás y fulia.
Estado Vargas: tambor de Caraballeda, macizón y perra de la Sabana, y tambor de
Naiguatá.
Estado Carabobo: san millán y patanemo.
Estado Yaracuy: sangueo y golpe.
Estado Falcón: tambor coriano y tambor veleño.
Estado Zulia: gaita de furro, chimbangueles y gaita de tambora.
Estado Bolívar: calypso.
Estado Aragua: sangueo, cata, choroní, cumboto y parranda de Aragua.
Asimismo, se han llevado a cabo varios proyectos de investigación donde
participan alumnos, docentes y miembros de la comunidad. A través del desarrollo
de estos proyectos se ha podido atender los diferentes niveles de participación,
así como del trabajo individual y grupal de los alumnos, con el fomento de la
capacidad creadora, el cooperativismo, la toma de decisiones, el fomento de la
observación cuidadosa del medio ambiente, y la interpretación y concepción
propia del espacio geográfico, así como de la diversidad y evolución del
paisaje.
Dentro de los proyectos de investigación cabe mencionar el Círculo de Cazadores
del Saber, que desarrolla actividades a partir de la investigación y reflexión
planificadas por los integrantes, en torno a:
Indagaciones en Internet, consultas a enciclopedias multimedia, juegos
educativos, grabación de programas de televisión para su posterior discusión en
grupo, etc.
Igualmente, los niños participan en el planeamiento de otras actividades que
facilitan la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades: colecciones,
diseños gráficos por computadoras, origami, realizaciones fotográficas y de
videos.
El conocimiento generado en este proceso será difundido hacia otros grupos por
los mismos miembros, a través de: charlas y exposiciones, videos foros,
periódico escolar, o audiovisuales de elaboración propia.
Con este proyecto se persigue constituir una actividad en la que los niños
pueden participar interactivamente en la la construcción de conocimientos, de
manera reflexiva en base a la problematización de sus contextos particulares.
Por medio del desarrollo de estos proyectos, se busca desarrollar y darle
expansión dentro de la escuela, a las diferentes actividades artísticas, y
culturales e investigativas, tratando de disminuir la creciente distancia
existente entre la producción cultural y económica y los aprendizajes que se
generan en la escuela.
Con esta premisa nuestro trabajo se ha centrado en lograr que los alumnos se
aproximen al arte de manera activa a través de propuestas enriquecedoras,
diseñadas para respetar la individualidad, el trabajo en grupo, la activación
del acervo, y el desarrollo potencial de la creatividad.
En este sentido adoptamos la proposición de Esté:
Que la clase se desarrolle con espacios suficientes para la existencia dentro de
muchos estilos, juegos y modalidades, de tres niveles de interacción:
individual, consigo mismo y con las cosas y problemas, con el grupo inmediato,
con toda la clase, con la escuela y/o la comunidad. (Esté, 1994, p. 28)
De allí que se profundizará en la investigación y ensayo de trabajos en grupo y
de equipos con juegos de diversos orígenes, dramatizaciones, manifestaciones
folklóricas, narraciones orales, proyectos de investigación, etc.
De allí que proponemos un aula interactiva en donde se rompa con la
caracterización que ha tenido hasta ahora, como aula de clases en donde privan
el monólogo del docente y la relación vertical y directiva.
La interacción en este caso, se concibe como la relación multidireccional de
intercambio en acciones y comunicaciones, de propósitos lúdicos o educativos, a
diferencia de la acción predominantemente unidireccional docente-alumno,
encontrada como característica general en las aulas de clase de nuestras
investigaciones anteriores.
A continuación se ofrece una lista de temas de interés y áreas de estudio, que
se pueden trabajar con la temática del joropo y su recorrido por Venezuela,
tomando como punto de partida las recomendaciones de Aretz (1957):
- El atuendo, el traje llanero antiguo: el garrasí. El actual: el liqui-liqui, y
el vestido femenino. Las alpargatas, el sombrero pelo e' guama y los sombreros
de cogollo. Bolsos y mapires.
- La Vivienda: el caney, el rancho, la casa campesina y sus dependencias, la
casa colonial, la arquitectura de nuestros días.
- Muebles y enseres domésticos: contenido de un caney y de un rancho. Hamacas,
chinchorros, esteras y catres. Sillas, silletas y tures. Pilones y piedras de
moler. Muebles y útiles que lo reemplazan actualmente.
- La Alimentación, cómo se procuraban la comida los campesinos: la caza, la
pesca, la recolección de granos y frutos, la agricultura, el huerto, los
animales domésticos, etc. Comidas típicas venezolanas. Aprovechamiento de los
alimentos. Forma de fabricar el cazabe, la arepa, la cachapa, etc. Recetas.
Bebidas tradicionales. Dulcería.
- Los Medios de Transporte: desde el bongo hasta el automóvil. El viaje a pie,
en burro, a caballo, en carreta. Medios de transporte modernos. La carga sobre
las espaldas, en la cabeza, en bestias y en camión.
- La Iluminación: como hacían el fuego los indios. El fuego que nunca se apaga.
Las velas de sebo. Faroles a querosén. Iluminación eléctrica.
- La Industria: La fabricación doméstica de telas, hamacas, cestas, alfarería,
alpargatas, sombreros, mapires, etc. La industrialización. Máquinas que
facilitan el trabajo y la producción. Sustitución de la fuerza humana por la
fuerza mecánica.
Este estudio del joropo puede incluirse en casi todas las asignaturas,
especialmente en las de lenguaje, historia, geografía, zoología, botánica,
musicología y matemática; y muy especialmente en las clases especiales de música
y danza, de dibujo y educación para el trabajo.
En la clase de lenguaje: las especies literarias podrán alternar con los
ejemplos de literatura culta. Una glosa, un romance, llegados de España
adquieren un tinte local al aplicarse a la forma tradicional de la copla, y el
corrío.
En la clase de historia: se pueden desentrañar conocimientos antiguos que no
suelen encontrarse en los libros de texto corrientes, y que tienen gran valor en
sí y para reconstruir el antiguo patrimonio nacional. En la clase de historia se
podrán situar los acontecimientos nacionales basados en los conocimientos
folklóricos. El país que cruzó tantas veces el Libertador, los llanos de Páez,
pueden verse a través del joropo y así se comprenderán mejor las hazañas de
nuestros héroes.
Por ejemplo, podríamos ver en las clases de ciencias sociales como se contribuye
a despertar el interés cognoscitivo de los alumnos por la materia, además del
logro de una educación estética a través del logro de sólidos principios éticos
y culturales. Tal como podemos apreciar en las siguientes coplas, tomadas de
Ramón y Rivera (1981):
Juan Crisóstomo el coriano
tumbó a Páez el titán
Juan Pablo tumbó a Guzmán
y Juan Vicente a Cipriano.
El general Bolívar tiene un caballo
que cuando va a la guerra se vuelve un rayo
el general Bolívar tiene un caballo
para matar españoles, europeos y canarios.
En la clase de geografía: siguiendo la trayectoria del joropo por la geografía
nacional, se puede constituir otra fuente de recursos para amenizarlas y poner
al alumno en contacto con su tierra. En algunos casos, el folklore, la historia
y la geografía se juntan y ayudan a fijar los conocimientos.
En matemáticas: en la escuela siempre habrá recursos para contar y organizar
cálculos y perfiles que entran de lleno en la aritmética o geometría. Los
cantores, los instrumentos que usan: maracas, cuatro, arpa, etc. La colocación
en líneas y circulo, todo, bien utilizado, pude servir a dicho propósito.
Folklore: la música folklórica establece un puente entre el corazón y la tierra
en que se nació. Las canciones que se entonan en los primeros años no se olvidan
nunca, y recuerdan a la patria hasta en los lugares más distantes. Si estos
textos hablan del paisaje venezolano, de lugares determinados, de sus animales,
sus flores, etc. ayudara al mismo tiempo a fijar conocimientos.
Estos cantos pueden acompañarse con los instrumentos típicos cuando esto sea
posible.
Luego vendrá el aprendizaje de golpes, pasajes y corridos de los joropos, que es
un tipo de música alegre y rítmica que se presta para ser acompañada.
Comedias, diversiones y bailes: los bailes del joropo que contienen varias
figuras pero de realización libre.
Educación para el trabajo: se pueden brindar elementos de trabajo aprovechables
en la escuela, porque a la par que enseñan a trabajar entretienen a los niños.
Así por ejemplo un nacimiento ofrece un mundo de sugestiones, desde la
construcción del mismo hasta la confección de las figuras típicas: personas,
animales, plantas, casitas y objetos de toda clase, con los que se viste el
pesebre.
Los alumnos podrían tallar totumas o cocos para maracas, o pequeños objetos que
requieren el uso de instrumentos cortantes. También pueden tejer mapires de
cogollo de palma, confeccionar cestas, y hasta entretejer hojas de palma para
paravanes. Los pequeños podrían fabricar determinados juguetes, como zumbadores,
papagayos, gurrufíos y boliches.
También pueden coser cortinas de cuentas o cañitas y enhebrar collares de
cuentas o de conchas. Pueden trenzar tiras de palma o de caña para hacer
sombreros, o enrollar hilos de fique y fabricar con ellos diferentes animalitos
y objetos; o bien pueden tejer alpargatas en telares triangulares que se pueden
fabricar en la misma clase. También les sería fácil y entretenido tejer pequeñas
hamacas y chinchorros y hasta bordar pavas, bolsos y zapatos con sisal en
colores, fabricar muñecas de trapo, etc.
Exposiciones de folklore: se podría dedicar en cada escuela un espacio para
exponer objetos folklóricos colectados por los alumnos, con indicación de lugar,
uso que recibe, como se ha hecho, etc. Allí se podrían mostrar también los
trabajos de investigación realizados por los propios alumnos. Una selección de
la literatura podría copiarse en papel pegado sobre cartulina con destino a un
periódico mural. Todos se pueden promover por medio de concursos. El concurso
puede extenderse también a la música a los conjuntos instrumentales, los coros,
etc. que actuarían en las fiestas.