La música en la escuela
RECURSOS E INTERACCIONES A TRAVÉS DEL JOROPO
Alexánder Lugo

En ningún arte se muestra la dignidad tan patente como en la música, pues careciendo este arte de materia, dignifica y ennoblece cuanto quiere expresar.
(Goethe)

La música al ser un elemento que provoca placer y que es mayoritariamente aceptada y disfrutada por docentes y alumnos, debe considerarse como una vía para la educación integral del niño. La significatividad del lenguaje musical provoca la validez de los diferentes saberes impartidos en la escuela, resultando esto en un aprendizaje motivador que potencia la pertinencia y la evocación de otros saberes. Los diferentes lenguajes que emplea el mundo, van más allá de los propios de la música, pero se usarán para contribuir al proceso educativo que tiene que ver con la educación musical y todo aquello que no es música.

Los aprendizajes serán pertinentes si se tienen en cuenta las capacidades y los intereses del alumno, relacionados con su momento evolutivo o con sus habilidades, destrezas o limitaciones.

La educación musical debe verse como un proceso que llevará al niño a describir y potenciar sus capacidades musicales de tal forma que, al mismo tiempo le permita comprender y ser crítico con el entorno acústico, artístico y social. Por otro lado, la música puede ser un recurso y una vía para facilitar la educación integral del niño.

Conocer la música ayuda a comprender el resto del mundo, sobre todo si se usa la música como recurso para ello; conocer el mundo a través de la música, ayuda a comprender la música misma.

Atendiendo al importante papel que la música desempeña en el proceso de interacción constructiva dentro del aula de clases, así como en la participación e integración en las actividades socioculturales dentro y fuera del aula, se propone el desarrollo de una serie de actividades partiendo de la música como generadora de la interacción y el conocimiento.

La presencia de la música en la escuela, así como de otras actividades artísticas (cuentos, dramatizaciones, bailes) deben ser espontánea en la rutina diaria de la escuela. Las diferentes actividades artísticas, al desempeñar un papel importante en la escuela proporcionan una vía para la educación integral del niño, los diferentes lenguajes por los que se expresa el arte, hacen significativos y convalidan los saberes generados en la escuela, resultando todo esto en un grupo de experiencias motivadoras que potencian la pertinencia y evocación de otros saberes.

Nuestra experiencia en la promoción del cambio educativo, utilizando como herramienta fundamental el desarrollo del arte en la escuela, nos ha llevado a proponer la utilización de las manifestaciones artísticas más típicas de nuestra tierra en el desempeño del quehacer diario del aula, presentándose de forma espontánea en todas las ocasiones de la dinámica escolar, convirtiéndose en una herramienta valiosa en la educación.

El joropo, como genero musical tradicional de Venezuela, representa un importante elemento en el desarrollo de diversas actividades en la escuela y su comunidad. Por ejemplo, en el montaje de un joropo en la escuela se introduce al niño en un mundo mágico y diverso que aborda no sólo la música, sino la danza, la poesía, las ceremonias, y todo el universo simbólico que entraña, como son los instrumentos musicales, los adornos, la vestimenta, organización del baile, la improvisación de los cantos, el contrapunteo, los platos típicos, los relatos históricos, el desplazamiento geográfico, el estudio del paisaje, etc. Cada participante creará la forma de expresarse artísticamente.

En este trabajo mostraremos principalmente el desplazamiento del joropo por la geografía venezolana, junto con el análisis de sus principales elementos. La música, con sus diferentes estilos: golpe y pasaje; la poesía: coplas y corríos; el baile, con sus figuras principales: valsiao, escobillao, toriao y zapatiao. Adicionalmente, daremos una lista de temas y áreas de interés que se pueden abordar con el desarrollo del mismo.

Es importante señalar aquí el carácter social de la música. Su presencia esta siempre relacionada con determinado acto público en el que se participa de su ritual y se colabora en su celebración. En las fiestas religiosas, en ceremonias guerreras y en los festejos populares, la música interviene ya como animadora, ya como conductora de la danza.

La música, presenta muy variadas manifestaciones (desde el rítmico batir de palmas improvisado en los festejos populares hasta las filigranas y refinamientos de la música cortesana), ha sido y es la fiel compañera de los actos más significativos del vivir cotidiano (bodas, fiestas, juegos, espectáculos, banquetes, danzas, etc.).

Ya se trate, en fin, de los cantos que acompañan el trabajo, de las canciones de cuna o de los aires de la danza, hallamos en todas sus manifestaciones el denominador común de su utilidad inmediata. El universo folklórico –como hacen notar la mayoría de los especialistas– está ligado a la satisfacción de determinadas necesidades cotidianas de índole familiar o de un ámbito social, circunscrito a un área territorial no muy extensa, que se concreta a lo que se puede designar como “unidad demográfica”.

El estudio del arte y de la música popular es empleado como instrumento de conocimiento sociológico con el cual desentrañar formas de vida, costumbres, tradiciones y creencias, que constituyen vivencias peculiares de los pueblos, pero sin la pretensión de hacer trascender de sus fundamentales manifestaciones unas conclusiones de orden ético y estético dictadas la mayoría de las veces por ilusiones de corte romántico, raramente asentadas en comprobaciones de orden científico. En suma, al margen de las calidades de orden estético que con frecuencia encontramos en las creaciones de inspiración popular, y que sin duda contienen, se estima hoy que el valor de la música popular y folklórica radica en su condición de documento sociológico.

En el estudio del joropo nos encontramos con una serie de temas que pueden utilizarse para estos fines y que se pueden adaptar a diferentes tópicos de la enseñanza. Hay cantos con intención moralizadora, fábulas que aparecen en forma de corrido, leyendas que mencionan animales y plantas venezolanas, músicas, diversiones, danzas, recetas de cocinas y yerbas medicinales.

El estudio de nuestro folklore, por parte de los niños, así como el conocimiento de las tradiciones van conformando su historia y memoria de lo vivido, constituyéndose en su acervo, donde lo social tendrá predominio en esa constitución del hombre como sujeto, partiendo de esa conformación, el niño construirá, creará, comprenderá y comunicará.

Esta herramienta la desarrollaremos en combinación con las otras áreas del plan de estudio, principalmente el área de las ciencias sociales, historia, geografía, conjuntamente con el lenguaje y estudios de la naturaleza.

Desarrollo

Desplazamiento geográfico del joropo, la poesía, la danza, clasificación, temas de interés.

El joropo venezolano, es una expresión auténtica de la cultura de nuestro pueblo, es la puesta en escena de la fiesta de mayor arraigo y belleza con que cuenta nuestro país en su infinito mundo de creaciones esenciales. Pero fundamentalmente es raíz de un canto, recio e improvisado; es música tradicional o de autores respetuosos de su forma popular; y es baile de parejas que enriquecen con sus cuatro figuras fundamentales: el valsiao, el toriao, el escobillao y el zapatiao; el festejo de todos los joropos (bailes) que se ofrecen en su amplio espectro geográfico (Salazar).

El joropo, nacido en los valles mirandinos y aragueños, se desplaza por casi toda la geografía nacional en un recorrido festivo y cunavichero, que llega a abordar un amplio espacio del paisaje venezolano.

Desde esas fértiles y hermosas tierras de la región centro norte del país, para nuestro estudio definido simplemente como región central: Miranda, Aragua, conjuntamente con el estado Carabobo, empieza el joropo su aventura expeditiva, a lomo de bestias, en ocasiones, en piraguas y canoas, por momentos, a pie, por trochas y caminos, las más de las veces.

El hombre en su eterna búsqueda, en sus constantes andanzas, en sus frecuentes desplazamientos, lleva consigo sus canciones y leyendas, lo acompañan la copla y la melodía da la tierra, éstas se van mezclando en los cruces de los caminos, se enriquecen al contacto con otros pueblos, con otros hombres, con los paisajes que descubre, se engalana con los ojos de la mujer hallada, y se endulza con sus besos; como cuando le canta:

Tenías que ser llanera
buena moza y lisonjera
como flor de manirito
que perfuma donde quiera
por el talle tan bonito
de tu cuerpo de palmera
(Luis Cruz “Tenías que ser llanera”)

De los valles centrales salió un día, y en busca de un mejor vivir se detiene primeramente en tierras próximas y de igual riqueza, los valles de Orituco en el estado Guárico, es su primera estación en tierras llaneras, aquellas donde el joropo crecerá liberto, cimarrón, fiestero, enamorado, componedor de coplas como Quevedo, madrugador y faenero, peón de hacienda, arriero, puntero de la sabana, poeta de las estrellas, enraizándose en la tierra, sintiéndola en las venas:

Y el canto de las soisola
va acompañando al llanero
que como el viento ligero
va cantando la chipola.
(Juan Ramón Barrios en su joropo “Chaparralito”)

Asimismo, el joropo es individualista, prepotente y mamador de gallo, su buen humor no es casual, pues obedece a la dureza que debe enfrentar y vencer con frecuencia el campesino en su constante devenir:

Sobre los llanos la palma
sobre la palma los cielos
sobre mi caballo yo
y sobre yo mi sombrero.
(Rec. de L.F. Ramón y Rivera)

El canto a la mujer, estará presente de manera constante en la poética del joropo, sobre todo cuando toma terreno, desde el centro, hacia la selva, por los pueblos llaneros, con su gente trabajadora y fiestera, que como los define Simón Díaz, será, “llanerazo, parrandero, enamorado, coleador de besos en la sabana, matajey de los chaparros, turupial de los mangos de Apure, pavón de Guariquito, garzón de Barinas, arroz con leche de Acarigua, y alma de los compositores llaneros”, (referencia en el disco Golpe y Pasaje).

Antes de proseguir, clasificaremos al joropo según el lugar o zona de difusión y proyección. Así tenemos en primer lugar, y por ser el sitio de origen, al joropo central: Aragua y Miranda principalmente, y algo del Distrito Federal y Carabobo. Este joropo es llamado también Golpe tuyero. Debido a su origen en los valles del Tuy. Luego encontramos el joropo llanero: Guárico, Cojedes, Portuguesa, Barinas y Apure. Desplazándonos hacia el sur, y en los límites con Apure, en el mismo curso delOrinoco, entramos en territorio del estado Bolívar, allí se originó el joropo guayanés, también llamado seis guayanés. Subiendo hacia el norte nos detendremos en las costas del estado Sucre y del estado Nueva Esparta, allí se formó un joropo con características andaluzas por sus giros melódicos y sus cadencias armónicas, como es el joropo oriental o golpe con estribillo. De vuelta al centro del país y más propiamente en la región Centro Occidental: estados Lara y Yaracuy, encontramos un joropo muy peculiar que posee en su estructura formal la alternancia del solista con el coro o estribillo, que generalmente se canta a dos voces. Este tipo de joropo es conocido como golpe tocuyano, por ser en el Tocuyo estado Lara, donde se difunde y desarrolla con mayor fuerza, también se denomina golpe larense.

Ateniéndonos al recorrido emprendido por el joropo en nuestra geografía, finalmente nos detendremos en dos zonas del país, donde el joropo encuentra acogida y expresión, la región de Los Andes, con sus estados: Trujillo, Mérida y Táchira, aunque no posee una denominación particular este joropo está emparentado con el de la región llanera, de la cual es limítrofe, pero sin su vitalidad rítmica, siendo un movimiento más bien moderado y tranquilo, propio de la región andina. Y por último el joropo que se hace en la ciudad capital, Caracas, que es un género musical de autor, generalmente académico, orquestado o escrito para diferentes combinaciones de ensambles, que por lo general mantienen la estructura del joropo llanero.

Según está clasificación, desde el punto de vista geográfico, y su recorrido por Venezuela, está representado el joropo en la Tabla 1.

Como señalamos al principio, el joropo había nacido en la Región Central de Venezuela, específicamente en los hermosos valles del Tuy y de Aragua, sus orígenes se remontan a la llegada de los españoles al Nuevo Mundo, a partir de esa época se introduce un ritmo español conocido como FANDANGO, el cual va a dar origen a diferentes tipos de bailes criollos en toda la Iberoamérica, así encontramos en México el jarabe tapatío, en Perú la zambacueca, en Chile la cueca, y en Venezuela el joropo. Los europeos llegados a las costas de Venezuela interpretaban en sus jolgorios un tipo de música conocida como Fandango, el cual era interpretado como una especie de Suite de diferentes piezas cortas que se ejecutaban para ser bailadas.

Esos ritmos se popularizan en el país a finales del siglo XVIII, y son ejecutados en diferentes instrumentos europeos, como las bandurrias, las vihuelas, las mandoras, el arpa clásica y el clavecín. Estos bailes eran montados en las grandes haciendan de cacao, principal producto de la economía venezolana de esos tiempos. Estas haciendas estaban ubicadas en las afueras de la ciudad de Caracas, especialmente en los valles mirandinos y aragueños.

Existen algunas versiones de investigadores y etnomusicólogos, que mencionan la forma como fue aprendido el fandango por los criollos de nuestra tierra, principalmente peones de esas haciendas, que presenciaban las veladas de los hacendados, amenizadas principalmente por los bailes de fandangos, los cuales fueron aprendidos de oído y luego transportados a instrumentos propios como el arpa criolla o la bandola. Lo cierto es que a raíz de la presencia de una música nueva y una danza muy florida, nace un aire musical típicamente venezolano y que se extenderá por toda la geografía nacional, que va a identificarnos como nación: la música del JOROPO.

El joropo, como género musical, posee características propias que lo destacan de cualquier otro ritmo conocido, su conformación es típicamente mestiza poseyendo, además de los elementos ibéricos, el aporte criollo en su ritmo y sus melodías, en sus letras descriptivas y de rico contenido poético, de sus danzas con predominio de las figuras elegantes pero altaneras y respondonas. De acuerdo a la zona o región donde se siembre el joropo como música típica, se crearán diferentes estilos de interpretarlo y modo de llamar a los toques.

Es importante señalar el término musical GOLPE, el cual le da nombre a varios tipos de joropos, en muchas regiones venezolanas. En diferentes sitios se escucha, para solicitar la interpretación de un joropo, pedirle a los músicos “tóquense un golpe”, o también estos mismos presentar sus joropos como golpe, y esto influirá incluso en su denominación. Así tendremos: golpe tuyero, golpe con estribillo, golpe tocuyano, golpe de arpa, golpe patricio. El golpe como género musical alude a una forma ingeniosa y oportuna de ejecutar o cantar un trozo musical, generalmente con características virtuosísticas por parte de los interpretes o ejecuntantes. Podríamos decir que es la parte más difícil y brillante de la ejecución musical.

Por otro lado encontramos el término musical PASAJE, también aplicado a varios tipos de joropos o partes de éste, que generalmente forma parte de una forma más larga dentro de la estructural del joropo. Así encontramos que el pasaje es la primera parte de la revuelta, junto con el yaguaso, la guabina y la marisela. Pero el pasaje puede ser también una pieza sola, que se interpreta completa, como tema suelto, diferenciándose del pasaje de la revuelta en que es mucho más breve y de pocos cambios tonales.

Estos dos tipos o estilos dentro del joropo, el golpe y el pasaje, serán los más importantes, y no deben confundirse para tener claro cuando sé esta frente a uno u otro, tal como dice la copla popular:

Eso yo se lo aseguro
compañero amigo mío
pasaje no es como golpe
ni que lo toquen corrío.
(Rec. de L. F. Ramón y Rivera)

A partir de esta aclaratoria comenzamos nuestro recorrido por Venezuela en compañía del joropo. En primer lugar señalaremos la denominación o TIPO DE JOROPO, luego la REGIÓN y sus zonas de mayor difusión, enseguida los INSTRUMENTOS que intervienen, y por último la CLASIFICACIÓN y las características musicales.


Joropo central o golpe tuyero

Región Central: Miranda, Aragua, Carabobo, y parte del Distrito Federal.

Instrumentos: arpa de cuerdas de metal y nylon, maracas (es el único que no utiliza el cuatro acompañante).

Características: la presencia del arpa tuyera, con sus cuerdas combinadas de metal para los agudos o primas y de tripa o nylon para los bordones o bajos. Esa combinación tímbrica, junto con la punzante melodía de las primas, con su brillante sonoridad, que nos recuerda al clavecín traído por los europeos; además del bordoneo, con una complejidad rítmica producto del descuadre o independencia de la mano derecha que toca las primas, ese fabulosa polirritmia heredada quizás del mundo sonoro africano, se combina con el floreo de las maracas y el canto del mismo que las ejecuta. En adelante aquel fandango reposado se transformaría en una forma popular venezolana, donde se entreveran en el arpa, el tipleteo de la región aguda, los tenoretes de la región media, y el bordoneo propio de los bajos.

Hoy conocemos entre otras variantes de este joropo central: golpes, resbalosas, pajarillos, yaguazos, pasajes, guabinas, revueltas y hornadas.

El golpe “la resbalosa”
es un golpe mirandino
que riega por los caminos
estas coplas cariñosas
bajo el cielo mirandino
en la más humilde choza
el golpe “la resbalosa”
es un joropo muy fino
(Mario Díaz en “la Resbalosa”)

Joropo llanero

Región Llanera: Guárico, Cojedes, Portuguesa, Barinas y Apure.

Instrumentos: arpa, cuerdas de nylon, cuatro, maracas, también se interpreta con bandola llanera de cuatro cuerdas, la cual sustituye al arpa.

Características: de los valles del Tuy y de Aragua, partió nuestro joropo hacia los valles de Orituco, encrucijada de los llanos centrales guariqueños. De allí como potro cimarrón se extiende hacia la llanura de occidente cuando apenas comenzaba el desarrollo de nuestra ganadería.

En los llanos occidentales, bandola y arpa compiten por la supremacía en el gusto popular. Las cuatro cuerdas de la bandola llanera, en lugar de las ocho asimiladas por la bandola central y oriental, requirieron de un desarrollo técnico propio para lograr simultáneamente el tipleteo y el bordoneo, característico del arpa, a través del uso de la pajuela y la uña del interprete.

Así en nuestros llanos se cabalgan múltiples y variados joropos, tanto en aquellas formas primigenias –presentes en el galerón, el pajarillo y el numerao– como en las nuevas invenciones aportadas por nuestros creadores populares a partir de temas inscritos en el anonimato, pero que sirvieron de base para propiciar una tradición en la diversidad de dichas formas. Entre tantas variantes cabe mencionar: zumba que zumba, periquera, guacharaca, gabán, gavilán, seis por derecho, carnaval, quirpa, sanrafael, catira, pasaje, corrío, paloma, chipola, merecure, cunavichero y quitapesares.

Cada uno de estos joropos nacidos en nuestros llanos, conserva historias y leyendas de tal hermosura, que merecería capítulo aparte como contribución a la memoria musical de nuestro pueblo, de su arte y sus aconteceres.

En los llanos del Arauca colombiano el joropo incorpora el requinto, el cuatro y la carraca; a veces el violín va a sustituir al requinto, pero con el tiempo entra en desuso y poco a poco –ya en nuestra época– el arpa toma posesión de los llanos comunes, desplazando en Colombia al requinto e incorporando a nuestra bandola.

Cantaclaro maraquero
canta los amores míos
en la voz de los corríos
y el joropo del llanero.
Alma y luz de mis canciones
en mis notas se destacan
el reír de las maracas
y del arpa los bordones.
(“Amalia” de Francisco de Paula Aguirre y Leoncio Martínez)

Golpe larense o golpe tocuyano

Region Centro Occidental: Lara y Yaracuy.

Instrumentos: cuatro, cinco, cinco y medio, seis, tambora golpera, maracas.

Características: fija, sino a la inspiración de sus autores. Por lo general están construidos sobre dos. En el Occidente del país, el joropo adquiere una forma genuina denominada golpe con la participación de una batería de instrumentos de cuerdas: cuatro, cinco y seis larenses, acompañados de tambora golpera y maracas, que sirven de base para los cantos, los cuales son interpretados a dúo y alternados entre varios coros participantes. A diferencia de otros joropos tradicionales del país, los golpes larenses no obedecen a una estructura armónica partes musicales y coros (dúos) configuran un genuino canto antifonal.

Los golpes larenses o golpes tocuyanos, son un tipo de joropo típico del estado Lara, y de la región Centro Occidental, se cultiva también en otros estados vecinos, genero musical cantado, generalmente a dos voces, alternado entre varios coros, se ejecuta con instrumentos de cuerdas, acompañados por la tambora y las maracas.

Reúnen mayor variedad de melodías y hay algunos que tienen una secuencia armónica libre. Los de estructura formal usan un pequeño estribillo, del cual generalmente proviene el nombre de la pieza, para cerrar el período musical y comenzar el interludio instrumental.

El golpe larense es una de las formas diferentes del golpe, que tiene estribillo y se conoce también como golpe tocuyano. Además de la estructura distinta que determina el uso del estribillo, es bueno saber que al golpe larense lo distingue el hecho de que se canta alternando solista y coro, y que además, muchas veces los cantores se acoplan realizando bonitos dúos en terceras o sextas. Sus distintos caracteres lo vinculan, también, con otros cantos como los tonos y décimas, enmarcados dentro de lo que se puede definir como un rico y singular cancionero larense.

Joropo guyanés o seis guayanés

Región Guayanesa, estado Bolívar.

Instrumentos: bandola guayanesa de ocho cuerdas, bandolín (mandolina), cuatro, maracas.

Características: de los llanos partió un día nuestro joropo tomando la ruta del río Apure y del Orinoco para llegar a las tierras de Guayana y del Oriente venezolano.

La riqueza del joropo nacional se hace presente en el Oriente venezolano a través de las variantes: zumba que zumba (en modo mayor), sabana blanca, catira, golpe de arpa, llabajero, mediadiana y golpe con estribillo.

En esta región el bandolín y la bandola oriental (de ocho cuerdas) sustituyeron al arpa como instrumento melódico. En la región de Guayana encontramos tanto las variantes del joropo oriental, como las de los llanos occidentales del país. El curso fluvial del Arauca y del Apure y su natural comunicación con el Orinoco llevó consigo a los hombres y sus cantos, y con ellos los joropos del llano que se asentaron en tierra guayanesa para lograr, a partir del bandolín y de la bandola guayanesa de ocho cuerdas, interesantes variantes, tales como: josa, manzanares, seis guayanés, mocho hernández, golpe de arpa, burra, golpe patricio, llabajero, cacho y zumba que zumba. Este tipo de joropo se ejecuta también con cuatro, bandolín, bandola guayanesa, y maracas.

San Rafael se fue a pescar
en aguas del Orinoco
a los tres dias apareció
con cincuenta morocotos
quince fueron para él
y el resto para nosotros.
(Rec. de Serenata Guayanesa)

Joropo oriental: golpe y estribillo

Región Oriental: Sucre y Nueva Esparta.

Instrumentos: bandolín, bandola oriental, cuatro, cuereta o acordeón, tambora.

Características: en la costa de Sucre se han incorporado la cuereta o acordeón, para el fraseo melódico y la tambora como percusión, ambos integrados a la ejecución del golpe con estribillo. Este último está compuesto de dos partes: la una con un tema libre y reposado por caracterizar a una forma valseada de tres tiempos, y la segunda, en la trama rítmica de 6x8 que permite la improvisación virtuosa de los instrumentos melódicos y del canto sobre un esquema armónico fijo repetitivo.

Salí ayer de Cariaco
con ganas de parrandear
a canta golpe-estribillo
en Campoma y Ceresal
(Rec. de Serenata Guayanesa)

En Caracas, y a partir de 1870 se creó un movimiento nacionalista que se manifestó por la creación de música venezolana para piano, orquestas clásicas, orquestas de baile y bandas de conciertos. Allí destacan como compositores de joropo para piano: Teresa Carreño, Federico Vollmer y Ramón Delgado Palacios. Desde esa época comienza el auge popular ya en el ámbito nacional de los joropos como tema nacional, con predominio de las retretas y recitales de pianistas, así como una costumbre que se extendió por todo el país como es la de terminar los bailes familiares con música de joropo. Quizás por ser Caracas el sitio de Venezuela donde por primera vez el estudio de la música se sistematiza, la música tuvo un crecimiento importante, a partir del auge de las academias y las escuelas especialistas, donde se dio origen a un joropo de autor, muy bien elaborado, de varias partes y escrito principalmente para intérpretes virtuosos y grupos orquestales. Esto posibilitó el ambiente para la popularización de un joropo de concierto, entre los que destacan aquellos escritos por compositores de la talla de Sebastián Díaz Peña, autor de La Marisela; Francisco de Paula Aguirre, con su tema Amalia; Carlos Bonett y el Quitapesares; Moisés Moleiro y su Joropo de concierto para piano; y Pedro Elías Gutiérrez con el Alma Llanera, tema original de una zarzuela caraqueña estrenada en Caracas en 1914.

Recorrido musical del joropo por la geografía venezolana

La poesía en el Joropo

Yo nací en los mismos llanos
y me llamo Ladislao
soy un turupial puel' pico
y un tigre por lo pintao'
Yo soy mas bravo que un toro
y mas ágil que un venao'
yo me resbalo en lo seco
y me paro en lo mojao'
(Corrío anónimo)

En la música del joropo con sus diferentes variantes, encontramos una poesía popular de una gran riqueza tanto de contenido como en la expresión poética misma. Esta puede ser de autor conocido, generalmente el propio cantor, o algún autor específico. Puede también pertenecer a la creación popular, sin autor conocido, la cual se va aprendiendo de generación en generación.

Esta poética generalmente le canta a la propia vida del campesino, a sus faenas, al ambiente, a la mujer amada, o a las virtudes o capacidades del cantor, muchas veces engrandecidas, cuando es retado por otro en un contrapunteo, que es una forma de canto en parejas.

Desde el punto de vista formal, o de estructura métrica, la mayoría de los joropos utilizan únicamente dos formas poéticas: la copla y el corrido.

La copla es una composición poética compuesta por cuatro versos generalmente octosílabos, y que en la forma del joropo adquieren características propias, debido a las repeticiones de frases, o a la introducción de gritos, o interjecciones, que le dan consistencia rítmica a los cantos.

Aunque en su forma de cuarteta es lo común, las coplas pueden presentarse también en versos octosílabos que riman el primer verso con el cuarto; y el segundo con el tercero, como generalmente se presenta en los pasajes y los golpes:

Quintín Duarte y Salvador
en sus mejores momentos
de Ocumare a Barlovento
la cantaron con amor.
(Mario Díaz en La Resbalosa)

La otra manera de presentarse la copla en los cantos del joropo, es en la forma estrófica denominada serventensio, allí riman el primer verso con el tercero, y el segundo con el cuarto:

Amores de mis amores
del llano tienen que ser
los potros bien corredores
la guitarra y la mujer.
(Corrío anónimo)

Una forma frecuentemente encontrado en las cantas de joropo es la forma de corrido, emparentada con la glosa y el romance llegados de España, la cual adquiere un tinte local en las voces de los copleros y en las vivencias del hombre de los valles centrales, en las del llanero, en las costumbres del oriental, o del guaro de tierras occidentales. Así, por ejemplo, el corrido siendo una modalidad del romance español tradicional, asume características propias en contacto con la música venezolana, por lo que se cantan en forma de CORRIO buena parte de los ritmos nacionales, encontrando hermosos corríos que relatan diferentes aspectos de la vida nacional, así encontramos el fabuloso corrío de los animales, que nos narra las antiguas fábulas de animales en verso. El compositor caraqueño Eduardo Serrano, nos da un buen ejemplo en su copla-corrío denominada Arpa:

Arpa...! arpa...!
la novia de las revueltas
y el corazón del yaguazo
no hay pueblo como mi pueblo
ni río como mi río
ni un cantar que diga tanto
como el cantar del corrío.

La canta o copla encabeza muchas especies antiguas destinadas al canto, como el romance, que ya señalamos. También las tradiciones venezolanas ofrecen innumerables temas de composición: la vida de antaño, costumbres de navidad y otras, es importante y una herramienta significativa para la enseñanza de la historia en las escuelas, los diferentes corríos que nos narran la historia de Venezuela o de algunos de sus personajes destacados:

Si el Libertador viniera
a este mundo idealista
viera por su propia vista
las ruinas de Venezuela.
En San Pedro Alejandrino
murió el padre de la patria
aquel que nació en Caracas
fue obra de su destino
pero le dejó el camino
a la rica Venezuela
para que todos tuvieran
derecho de trabajar
hoy tienen que proclamar
si el Libertador viniera.
(Rec. L.F. Ramon y Rivera)

La poesía del joropo, ofrece una muestra de cómo se canta en las tierras de nuestro país, con repeticiones, agregados, deformación de la estructura y giros y vocablos en desuso.

Las danzas del joropo
todo el que baila le da
con la punta del talón
llevando en su corazón
lo más hondo del compás.
(Mario Díaz)

Como danza coreográfica, o más bien como baile de parejas, el joropo logra imponerse de forma espontanea y libre. A tal punto que en muchos sitios del país para mencionar una fiesta se denomina joropo. Esto es significativo, ya que el joropo en su estructura rítmica posee un compás de 3x4 y de 6x8, lo cual dificulta el aprendizaje de la rítmica y el sentido de la pulsación métrica. Cosa que no pasa con aquellas danzas en compás binario, 2x4 o 4x4, de indiscutible mayor facilidad danzística, como son el bambuco y la polka entre otros.

En los diferentes sitios de la geografía nacional por donde el joropo se pasea encontramos diversas maneras de bailarlo. Serán en total cinco formas distintas, atendiendo a la clasificación de Ramón y Rivera (1953) en que responde a cinco regiones mencionadas en su recorrido.

1. En la Región Central se conservan tres figuras básicas: valsiao, escobillao y zapataeao. El baile comienza con un saludo que ejecutan las parejas realizando un recorrido inicial alrededor del salón, tomados de la mano. El valsiao es la figura con que se da inicio al baile, su nombre y manera de danzar provienen de la influencia del vals en nuestros campos. El valsiao es la figura en que todas las parejas coinciden cuando comienza el baile. Luego viene el escobillao que debe su nombre a la semejanza del baile al mover los pies a la manera de la escoba, de derecha a izquierda y viceversa. En el zapateao se destaca la destreza de los bailadores, aquí las parejas se sueltan para lucirse más en el baile, aunque hay algunos casos donde el hombre sigue sujetando a la mujer mientras ambos zapatean.

2. En la Región de los Llanos se destacan además de las tres figuras mencionadas antes: valsiao, escobillao y zapateao, la figura del toriao, que se realiza cuando el hombre suelta a su pareja e imita una suerte de toreo con la mujer, otros lo ejecutan haciendo un esguince o engaño hacia la derecha y la izquierda, como queriendo darle la vuelta a su compañera sin realmente completarla. Ramón y Rivera señala que en este paso el hombre utiliza un pañuelo con el que realiza un movimiento como si toreara a la mujer, en todo caso es una figura de mucho lucimiento por parte de los participantes. Todas estas figuras que se realizan en la región llanera la ejecutan las parejas siempre asidas de las manos.

3. En la Región de Guayana las formas de bailar el joropo tienen parentesco con las ejecutadas en los Llanos y en la Región Oriental. La forma de baile más común de esta región es el estribillo cotorreo llamado también golpe de burra, cuando se interpreta en tono mayor. Acá las parejas en determinado momento se sueltan para crear figuras de galanteo produciéndose así una hermosa persecución pícara, dada entre el hombre y la mujer. Como bailes de influencia llanera en Guayana se destacan: la josa, que es un corrío en tono menor; mocho hernández, equivalente a la periquera llanera; golpe patricio, similar al gabán; zumba que zumba y cacho. También en Guayana se arraigaron unos joropos propios de la Región Oriental como manzanares, llabajero, y burra que es un estribillo callejero en modo mayor.

4. En la Región Oriental se baila preferentemente el golpe y estribillo. Aunque el primero es a tres tiempos y el estribillo es en 6x8, marcando con los pies una especie de escobillao continuo, con piernas firmes y cuerpo erguido. Es en este estribillo que el baile se trama y el escobillao adquiere mayor vigor, combinando con medias vueltas y con vueltas enteras, hacia la derecha y la izquierda, de acuerdo con la destreza de los bailadores.

5. En la Región Centro Occidental se baila principalmente el golpe y el seis figuriao, ambas son herencias de las figuras de tamunangue. Su ejecución encaja dentro del valsiao, pero realizando movimientos más amplios, en redondo, y con expresiones más alegres y picaras, propias de sus bailadores y del carácter jocoso da estas danzas. Seis figuriao (seis por ocho o seis corrido), es una danza ejecutada por seis bailarines agrupados en tres parejas, que se entrelazan realizando diferentes figuras: valse, paseo, floreo, cadena, figuriao, enredo y desenredo.

En el folleto Venezuela es Música el autor Rafael Salazar, presenta su propuesta de clasificación del joropo:

De estructura fija

- El seis y sus variantes: por derecho, numerao, pajarillo, media diana, figureao, estribillo, perreao, guayanés

De formas variadas

- Zumba que zumba: periquera, carnaval, quirpa, nuevo callao, guacharaca llanera, guacharaca oriental, cacho, san rafael, catira, gabán, corrío, paloma, gavilán, guayabo, cari-cari, quitapesares, yaguazo, revuelta, llabajero, golpe de arpa, sabana blanca, chipola, merecure, caracolas, cunavichero, privarresuello, galerón, josa, manzanares, mochohernandez.

De estructura libre con dos formas

- Variadas: golpe patricio, golpe central, joropo oriental, golpe larense, entreverao.

- Combinadas: golpe y estribillo.

Recomendaciones prácticas y experiencias

Vincular el estudio del joropo venezolano, a través de sus diferentes manifestaciones: música, baile, canto, poesía, etc., y el recorrido emprendido en su desplazamiento por Venezuela, con el programa de estudio de educación básica I y II etapa, y a su vez conectarlo con los ejes transversales: valores, lenguaje, trabajo, desarrollo del pensamiento, y ambiente.

Diseñar y validar un conjunto de actividades para ser desarrolladas dentro del aula de clases, de tal manera que promuevan la reflexión individual y grupal, todo esto planteado en una atmósfera de expresión artística, en continuidad cultural con el acervo y las particularidades de los alumnos.

En nuestra experiencia como promotor del cambio educativo, buscamos que los alumnos se involucren en la construcción de nociones y referentes que los conecten con la comprensión de su realidad social inmediata.

En ese sentido, se han desarrollado un grupo de actividades, dentro y fuera del aula, buscando aportar elementos necesarios para propiciar en los alumnos la demanda de otros niveles de información por medio de la interacción y el intercambio constante, todo lo cual tiene que ver directamente con el acervo de cada niño.

Las diferentes actividades artísticas desarrolladas, con énfasis en las experiencias musicales, como son: rondas y canciones, juegos, ejecución instrumental, danzas, grupos instrumentales, etc., abordan diferentes aspectos relacionados con las diferentes áreas de estudio y el desarrollo de una educación para la vida.

Dentro de esta perspectiva surge la creación de La Orquesta Infantil de Etnomúsica Venezolana OIDEV, eje central de la línea de investigación en arte y estética, que coordinamos desde Fundatebas, la cual plantea una propuesta de cambio educativo a través del desarrollo del arte y la actividad artística en general, como recurso pedagógico en las escuelas.

Este Proyecto (la OIDEV) persigue la investigación, estudio y proyección de la música autóctona venezolana, en su contexto social y cultural y su uso como recurso didáctico en la educación básica, y surge debido al poco conocimiento y difusión de nuestra música autóctona, en especial la música aborigen y la música venezolana de ascendencia africana, así como la peligrosa deformación de estos géneros, lo cual puede conducir a su eventual desaparición.

Investigaciones anteriores del Centro de Investigaciones Educativas TEBAS, en la educación venezolana, (ver Esté, 1996) han arrojado, entre otros resultados, que la música más típica de nuestro país, su folklore y tradiciones más puras, son desconocidos por los alumnos de las escuelas estudiadas y lo que es más grave, existe muy poco conocimiento de nuestra música autóctona por parte de maestros y especialistas en música, lo que dificulta su difusión y desarrollo en el nivel escolar.

Este desconocimiento y por ende, poco entendimiento de la música venezolana, genera en los niños un deterioro ético en su condición de sujeto por la poca claridad que se tiene en los aspectos básicos principales que nos definen como nación, así como en nuestras raíces y acervo cultural.

El objetivo fundamental de la educación venezolana debe ser el rescate del venezolano en su condición histórica, social, biológica y ecológica, ya que únicamente así podrá constituirse en ciudadano efectivo dentro de una democracia asumida como participación, donde el hombre se verifique como sujeto capaz de comprender, conocer, crear, concebir empresas y realizarlas. En este marco nace la Orquesta Infantil de Etnomúsica Venezolana (OIDEV), cuyos objetivos son, entre otros:

- Desarrollar el estudio de la música, como parte del área de educación estética, en la escuela básica, en su contexto social y cultural.

- Rescatar y difundir las tradiciones musicales más puras de nuestro país, para provecho y disfrute de los niños venezolanos en edad escolar.

- Proyectar, en la población infantil venezolana las manifestaciones más típicas de nuestra música con énfasis en la música aborigen y afrovenezolana, por ser las más puras y sensibles de deformación, así como desconocidas por alumnos y maestros.

- Investigar y darle expansión al desarrollo de nuestras raíces culturales, aquellas que nos definen como nación, en todos los aspectos socioculturales.

- Recuperar y compilar la música étnica venezolana, por medio de su transcripción musical, interpretación y grabación, preservando su sonoridad y contexto cultural.

- Conformar una Orquesta Infantil de 200 ejecutantes, que centre su repertorio en la música autóctona venezolana.

En el repertorio de la OIDEV, se trabajan una serie de géneros que ocupan gran parte del territorio nacional, como son:

Estado Miranda: quichimba, mina, parranda, culo e´ puya, quitiplás y fulia.

Estado Vargas: tambor de Caraballeda, macizón y perra de la Sabana, y tambor de Naiguatá.

Estado Carabobo: san millán y patanemo.

Estado Yaracuy: sangueo y golpe.

Estado Falcón: tambor coriano y tambor veleño.

Estado Zulia: gaita de furro, chimbangueles y gaita de tambora.

Estado Bolívar: calypso.

Estado Aragua: sangueo, cata, choroní, cumboto y parranda de Aragua.

Asimismo, se han llevado a cabo varios proyectos de investigación donde participan alumnos, docentes y miembros de la comunidad. A través del desarrollo de estos proyectos se ha podido atender los diferentes niveles de participación, así como del trabajo individual y grupal de los alumnos, con el fomento de la capacidad creadora, el cooperativismo, la toma de decisiones, el fomento de la observación cuidadosa del medio ambiente, y la interpretación y concepción propia del espacio geográfico, así como de la diversidad y evolución del paisaje.

Dentro de los proyectos de investigación cabe mencionar el Círculo de Cazadores del Saber, que desarrolla actividades a partir de la investigación y reflexión planificadas por los integrantes, en torno a:

Indagaciones en Internet, consultas a enciclopedias multimedia, juegos educativos, grabación de programas de televisión para su posterior discusión en grupo, etc.

Igualmente, los niños participan en el planeamiento de otras actividades que facilitan la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades: colecciones, diseños gráficos por computadoras, origami, realizaciones fotográficas y de videos.

El conocimiento generado en este proceso será difundido hacia otros grupos por los mismos miembros, a través de: charlas y exposiciones, videos foros, periódico escolar, o audiovisuales de elaboración propia.

Con este proyecto se persigue constituir una actividad en la que los niños pueden participar interactivamente en la la construcción de conocimientos, de manera reflexiva en base a la problematización de sus contextos particulares.

Por medio del desarrollo de estos proyectos, se busca desarrollar y darle expansión dentro de la escuela, a las diferentes actividades artísticas, y culturales e investigativas, tratando de disminuir la creciente distancia existente entre la producción cultural y económica y los aprendizajes que se generan en la escuela.

Con esta premisa nuestro trabajo se ha centrado en lograr que los alumnos se aproximen al arte de manera activa a través de propuestas enriquecedoras, diseñadas para respetar la individualidad, el trabajo en grupo, la activación del acervo, y el desarrollo potencial de la creatividad.

En este sentido adoptamos la proposición de Esté:

Que la clase se desarrolle con espacios suficientes para la existencia dentro de muchos estilos, juegos y modalidades, de tres niveles de interacción: individual, consigo mismo y con las cosas y problemas, con el grupo inmediato, con toda la clase, con la escuela y/o la comunidad. (Esté, 1994, p. 28)

De allí que se profundizará en la investigación y ensayo de trabajos en grupo y de equipos con juegos de diversos orígenes, dramatizaciones, manifestaciones folklóricas, narraciones orales, proyectos de investigación, etc.

De allí que proponemos un aula interactiva en donde se rompa con la caracterización que ha tenido hasta ahora, como aula de clases en donde privan el monólogo del docente y la relación vertical y directiva.

La interacción en este caso, se concibe como la relación multidireccional de intercambio en acciones y comunicaciones, de propósitos lúdicos o educativos, a diferencia de la acción predominantemente unidireccional docente-alumno, encontrada como característica general en las aulas de clase de nuestras investigaciones anteriores.

A continuación se ofrece una lista de temas de interés y áreas de estudio, que se pueden trabajar con la temática del joropo y su recorrido por Venezuela, tomando como punto de partida las recomendaciones de Aretz (1957):

- El atuendo, el traje llanero antiguo: el garrasí. El actual: el liqui-liqui, y el vestido femenino. Las alpargatas, el sombrero pelo e' guama y los sombreros de cogollo. Bolsos y mapires.

- La Vivienda: el caney, el rancho, la casa campesina y sus dependencias, la casa colonial, la arquitectura de nuestros días.

- Muebles y enseres domésticos: contenido de un caney y de un rancho. Hamacas, chinchorros, esteras y catres. Sillas, silletas y tures. Pilones y piedras de moler. Muebles y útiles que lo reemplazan actualmente.

- La Alimentación, cómo se procuraban la comida los campesinos: la caza, la pesca, la recolección de granos y frutos, la agricultura, el huerto, los animales domésticos, etc. Comidas típicas venezolanas. Aprovechamiento de los alimentos. Forma de fabricar el cazabe, la arepa, la cachapa, etc. Recetas. Bebidas tradicionales. Dulcería.

- Los Medios de Transporte: desde el bongo hasta el automóvil. El viaje a pie, en burro, a caballo, en carreta. Medios de transporte modernos. La carga sobre las espaldas, en la cabeza, en bestias y en camión.

- La Iluminación: como hacían el fuego los indios. El fuego que nunca se apaga. Las velas de sebo. Faroles a querosén. Iluminación eléctrica.

- La Industria: La fabricación doméstica de telas, hamacas, cestas, alfarería, alpargatas, sombreros, mapires, etc. La industrialización. Máquinas que facilitan el trabajo y la producción. Sustitución de la fuerza humana por la fuerza mecánica.

Este estudio del joropo puede incluirse en casi todas las asignaturas, especialmente en las de lenguaje, historia, geografía, zoología, botánica, musicología y matemática; y muy especialmente en las clases especiales de música y danza, de dibujo y educación para el trabajo.

En la clase de lenguaje: las especies literarias podrán alternar con los ejemplos de literatura culta. Una glosa, un romance, llegados de España adquieren un tinte local al aplicarse a la forma tradicional de la copla, y el corrío.

En la clase de historia: se pueden desentrañar conocimientos antiguos que no suelen encontrarse en los libros de texto corrientes, y que tienen gran valor en sí y para reconstruir el antiguo patrimonio nacional. En la clase de historia se podrán situar los acontecimientos nacionales basados en los conocimientos folklóricos. El país que cruzó tantas veces el Libertador, los llanos de Páez, pueden verse a través del joropo y así se comprenderán mejor las hazañas de nuestros héroes.

Por ejemplo, podríamos ver en las clases de ciencias sociales como se contribuye a despertar el interés cognoscitivo de los alumnos por la materia, además del logro de una educación estética a través del logro de sólidos principios éticos y culturales. Tal como podemos apreciar en las siguientes coplas, tomadas de Ramón y Rivera (1981):

Juan Crisóstomo el coriano
tumbó a Páez el titán
Juan Pablo tumbó a Guzmán
y Juan Vicente a Cipriano.
El general Bolívar tiene un caballo
que cuando va a la guerra se vuelve un rayo
el general Bolívar tiene un caballo
para matar españoles, europeos y canarios.

En la clase de geografía: siguiendo la trayectoria del joropo por la geografía nacional, se puede constituir otra fuente de recursos para amenizarlas y poner al alumno en contacto con su tierra. En algunos casos, el folklore, la historia y la geografía se juntan y ayudan a fijar los conocimientos.

En matemáticas: en la escuela siempre habrá recursos para contar y organizar cálculos y perfiles que entran de lleno en la aritmética o geometría. Los cantores, los instrumentos que usan: maracas, cuatro, arpa, etc. La colocación en líneas y circulo, todo, bien utilizado, pude servir a dicho propósito.

Folklore: la música folklórica establece un puente entre el corazón y la tierra en que se nació. Las canciones que se entonan en los primeros años no se olvidan nunca, y recuerdan a la patria hasta en los lugares más distantes. Si estos textos hablan del paisaje venezolano, de lugares determinados, de sus animales, sus flores, etc. ayudara al mismo tiempo a fijar conocimientos.

Estos cantos pueden acompañarse con los instrumentos típicos cuando esto sea posible.

Luego vendrá el aprendizaje de golpes, pasajes y corridos de los joropos, que es un tipo de música alegre y rítmica que se presta para ser acompañada.

Comedias, diversiones y bailes: los bailes del joropo que contienen varias figuras pero de realización libre.

Educación para el trabajo: se pueden brindar elementos de trabajo aprovechables en la escuela, porque a la par que enseñan a trabajar entretienen a los niños. Así por ejemplo un nacimiento ofrece un mundo de sugestiones, desde la construcción del mismo hasta la confección de las figuras típicas: personas, animales, plantas, casitas y objetos de toda clase, con los que se viste el pesebre.

Los alumnos podrían tallar totumas o cocos para maracas, o pequeños objetos que requieren el uso de instrumentos cortantes. También pueden tejer mapires de cogollo de palma, confeccionar cestas, y hasta entretejer hojas de palma para paravanes. Los pequeños podrían fabricar determinados juguetes, como zumbadores, papagayos, gurrufíos y boliches.

También pueden coser cortinas de cuentas o cañitas y enhebrar collares de cuentas o de conchas. Pueden trenzar tiras de palma o de caña para hacer sombreros, o enrollar hilos de fique y fabricar con ellos diferentes animalitos y objetos; o bien pueden tejer alpargatas en telares triangulares que se pueden fabricar en la misma clase. También les sería fácil y entretenido tejer pequeñas hamacas y chinchorros y hasta bordar pavas, bolsos y zapatos con sisal en colores, fabricar muñecas de trapo, etc.

Exposiciones de folklore: se podría dedicar en cada escuela un espacio para exponer objetos folklóricos colectados por los alumnos, con indicación de lugar, uso que recibe, como se ha hecho, etc. Allí se podrían mostrar también los trabajos de investigación realizados por los propios alumnos. Una selección de la literatura podría copiarse en papel pegado sobre cartulina con destino a un periódico mural. Todos se pueden promover por medio de concursos. El concurso puede extenderse también a la música a los conjuntos instrumentales, los coros, etc. que actuarían en las fiestas.